| Esto no significa que tengamos que adoptar criterios enciclopedistas a partir de los cuales llegan a programarse ciclos de obras completas o catálogos de opus seriados que acaban por convertir en uniformidad una genuina idea de unidad. Bien nos ha enseñado la propia historia social y política de nuestro país y del mundo que no hay verdadera unidad que no se asiente en la diversidad y el pluralismo.Y tal es – a nuestro juicio – el principal aporte tel ciclo Allegretto a la vida musical de los argentinos cuyo florecimiento y continuidad son motivo de alegría para quienes lo acompañamos y de profunda gratitud para con quienes hacen el esfuerzo de llevarlo a cabo cada año.Diversidad de géneros, diversidad de timbres, diversidad de especies, diversidad de estilos, diversidad de actitudes. Confluencia de vertientes sonoras que da cuenta de una multiplicidad de miradas que ofrecen – como toda obra de arte lo hace – unas determinadas representaciones de la realidad y en última instancia un reflejo de lo que es o ha sido el hombre en un determinado tiempo y lugar de la historia. Pocas cosas más necesarias que esto que Allegretto promueve mediante un programa de acercamiento a la obra de arte musical basado en la confianza y el aventamiento de los temores e inhibiciones que muchas veces lo artístico suscita – sobre todo – entre los niños. ‘’La música clásica no muerde’’ es la frase con la que se invita a decenas de miles de niños de toda condición social a participar no solamente de un concierto sino de una experiencia integradora de lo artistico a la vida cotidiana que apunta a multiplicarse en el hogar.Es para destacar que una nación como la italiana destine recursos especialmente a la realización de esta clase de actividad. Aunque no debe sorprendernos habida cuenta de la extensísima historia de colaboración cultural que nos une a la vez que nos constituye. Quienes tenemos alguna cercanía con Allegretto sabemos además que el ciclo tiene un componente fundamental que es la alegría. Quién podría hacer nada en la música sin alegría y – sobre todo – quién podría enseñarla o difundirla sin este amor esencial que forma el vínculo verdadero de todo ser con la música. No hay explicación conceptual suficiente si no hay esta alegría que decimos. ‘’La música no son las partituras de los cuartetos de Beethoven que yacen en los anaqueles de las bibliotecas como las papas en la bodega ...’’ (M. Heidegger / ‘’Arte y Poesía’’). La música necesita ser recreada y vivificada en cada oportunidad. Tal es el trabajo de los intérpretes y también de quienes los llaman a actuar de cara a un público que completa con su presencia activa el sentido de la representación artística imaginada por el creador. Para terminar diremos que allegretto es técnicamente una indicación de carácter pero también para nosotros indicación de salud de una sociedad que quiere verse reflejada en la belleza musical, en los valores de la educación y la cultura de lo artístico porque advierte la pobreza de tantas otras representaciones que le llegan a través de la televisión y el sistema comercial utilitarista y mezquino que parece dominar el mundo aunque – claro está – no lo logra.
Lic. Santiago Chotsourian
Dir. Artístico de Amadeus 103.7
Ex-Dir. De estudios musicales del teatro Colón
Ex-Dir. Nacional de Música y Danza
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